El Continente Africano

Por Lisa Aquino y Pedro Santana

Photo by Hendrik Cornelissen on Pexels.com

África es el segundo continente más grande de la tierra, con una superficie de 30.370.000 kilómetros cuadrados, equivalente al 20% de la superficie terrestre. Tiene el Océano Atlántico al noroeste, el Mar Mediterráneo al norte, el Océano Índico al sureste y el Mar Rojo al este.

Hay muchas sociedades o etnias diferentes habitadas en el the continente africano, y están determinadas según su cultura, idioma, religión y costumbres. Sin embargo, algunas comunidades se cruzan entre sí y es difícil distinguirlas.

Debido a la diversidad étnica y la migración frecuente, la mayoría de los africanos hablan varios idiomas. Aunque hay muchos idiomas que comparten los idiomas oficiales de francés e inglés, se estima que hay más de mil idiomas. El portugués, el árabe y el suajili también son los principales.

Hay otros ámbitos que debemos observar de esta zona que ha definido a sus países y a sus habitantes al pasar de los años.

CONTEXTO CULTURAL

Al pasar de las últimas décadas la cultura africana ha pasado por un proceso de cambios constantes que han influenciado la mente y comportamiento de cada uno de las personas del mismo continente. La cultura africana incluye una variedad de expresiones artísticas de diversas culturas, creencias, rituales y costumbres. 

En la antigüedad y en la actualidad, en este vasto continente convivieron civilizaciones poderosas e innovadoras con pequeñas tribus tradicionales.

En África nació la primera civilización del mundo, por lo que su trasfondo cultural es muy importante para toda la humanidad. Aunque varios reinos poderosos se extendieron por todo el continente africano, en el siglo XVIII África comenzó a verse influenciada por la colonización europea.

Este fenómeno significa que ciertos elementos (como una segunda lengua o religión) se vuelven homogéneos en varias culturas diferentes. Sin embargo, las peculiaridades de las distintas etnias sobrevivieron a la colonización y aún sobrevivieron, lo que dio a este continente muchas formas de expresión y pensamiento.

CONTEXTO POLÍTICO

A mediados del siglo XIX, las potencias europeas dividieron los territorios africanos. Un siglo después, toda África fue ocupada de nuevo y gradualmente se independizó. Sin embargo, en muchos casos, la liberación es puramente nominal. Algunos países europeos mantuvieron una nueva forma de control económico en sus antiguas áreas, y en algunos casos incluso realizaron intervenciones militares en conflictos internos severos.

La pobreza y la falta de estabilidad han llevado a muchos gobernantes africanos a buscar apoyo externo para sus políticas a cambio de importantes concesiones agrícolas, pesqueras o mineras a empresas europeas y estadounidenses.

Estas fuerzas, a su vez, conducen al establecimiento de un pseudogobierno que se adapte a sus propios intereses. El resultado es un aumento de la dependencia exterior, a menudo exacerbada por la deuda, y el estancamiento económico a menudo perpetúa el conflicto y la pobreza.

La ocupación europea es en gran parte responsable de los problemas actuales en África. El desempeño de los países europeos en África puede describirse como un saqueo real, sin dejar infraestructura, equipo o conocimiento que pueda ser utilizado para el desarrollo final después de la descolonización. De hecho, muchos países africanos aún sufren las devastadoras consecuencias de la Guerra de la Independencia, porque algunos países como Portugal o Francia no están dispuestos a aceptar la pérdida de su antiguo imperio.

CONTEXTO ECONÓMICO

Los países africanos, especialmente las regiones subsaharianas, carecen de infraestructura de transporte, tecnología de producción, sistemas industriales y financieros.

Todo ello, sumado a los conflictos provocados por la pobreza y el enfrentamiento interétnico, estos conflictos a menudo se convierten en guerras, provocando situaciones de sufrimiento prolongado y afectando a gran parte de la población del continente.

Por sectores, predominan los cultivos primarios, pero la producción se concentra principalmente en cultivos de subsistencia desarrollados con sistemas obsoletos y de bajo rendimiento y grandes monocultivos tropicales, principalmente cacao y café. Los países secundarios son casi inexistentes.

En algunos países, los países de tercera clase, han comenzado a desarrollar su infraestructura turística inicial. La pobreza de África contrasta con sus recursos potencialmente ricos.

CONTEXTO SOCIAL

Empezando por la pobreza, el número absoluto de pobres disminuyo por vez primera (entre 2005 y 2008) de unos 395 millones a 386 (50% de la población total).

Sin embargo, el número absoluto de pobres aumentó considerablemente debido a la explosión demográfica.

El Banco mundial estima que:

El número relativo de pobres (es decir el porcentaje de la población de África Subsahariana que vivía con 1.25 $ al día, o menos, ha disminuido del 58% al 44% entre los años 1999 a 2011.

Siguiendo por el crecimiento demográfico, según un estudio del Instituto Nacional de Demográficos, de Francia, el mundo cuenta con un total de 7,600,000,000 de personas en el mundo; en el área africana hay 1,275,000,000 de ellos, lo que representa el 13% del total mundial.

Esta cifra aumentará en las próximas décadas, ya que se espera que para el 2050, una de cada 4 personas pertenezca a dicho continente.

En cuanto a la urbanización, en el 1980, el 28% de la población africana vivía en ciudades, pero en el 2011 esta cifra se elevó a casi un 40% de los habitantes. Se proyecta un aumento en los próximos años, lo que representa el avance socioeconómico del continente en su mayor parte. Otro tema es el de la corrupción; éste es un problema que parece congénito a África, y sigue siendo actual. Según un estudio de Maplecroft Global Risk Analytics, “6 de los 10 países más corruptos del mundo están en África.

Referencias

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